Anoche, leyendo Generación X, de Douglas Coupland (como ya sabrán algunos) libro que es un referente generacional para todos aquellos que a día de hoy ronden los 40 (yo debo ser de la generación Nocilla, o Mileurista, o generación XY), digo, que anoche, leyendo este libro, me topé con una de las expresiones que más odio: “oscuro como boca de lobo” aaaaaaaaaaggghh!!! Cada vez que leo esta simpleza tan manida en un libro me dan ganas de tirarlo a la bañera, o al estanque de los patos. Douglas Coupland, joder, joder, con el respeto que te tenía, después de leer el gran jPod, después de El ladrón de Chicles (que no terminé, y qué, uno no necesita terminar ciertos libros, basta con lo que saques de ellos mientras los tengas delante, un libro, gracias a las nuevas generaciones, es mucho más que la historia que te cuenta, y como la historia ya no es lo más importante, ¿por qué mierdas tienes que leer el libro desde el principio hasta el final? ¿para saber si se casan? Hay otras cosas, yo me quedo con esas otras cosas, y Coupland me las da, y Don DeLillo, y Wallace, y Pynchon cuando me digne leerlo). Perdón, ¿por dónde iba? Da igual, lo que quería decir es que no podemos escribir “oscuro como boca de lobo” y quedarnos tan panchos, es como si ahora habláramos de las perlas de tu boca, o del oro de tus cabellos, o del marfil de tu cuello, como si cayéramos en abismos insondables, nos adentráramos en tormentas tempestuosas, o cagáramos mierdas marrones y humeantes que flotan en váteres blancos como la nieve. Que no, joder. Eso de oscuro como boca de lobo ya lo leí en Ken Follet, y leerlo en Douglas Coupland me duele mucho. Menos mal que el libro es prestado (gracias Sergio, espero devolvértelo pronto) que si no estaría flotando como una mierda humeante en un váter níveo. Pero por lo demás el libro está bien. Bueno, los protagonistas, tres jovenzuelos, se sueltan sus historias, sus cuentos, cada cuatro páginas, pero si prestas atención, cada párrafo es un motivo para dejarlo todo y ponerte a escribir, lástima que no pueda subrayarlo (gracias Sergio) ni doblar las páginas. Es curioso, pero en el libro Juego de Tronos, (que también estoy leyendo) al que se le presupone (yo le presupongo) menor calidad literaria (y según escribo esto me salen ronchones en los brazos, no puedo creerme lo que estoy escribiendo… ¿calidad literaria? ¿qué sabré yo?) no he encontrado esa expresión tan odiosa, de hecho, es un libro que me está sorprendiendo muy gratamente, aunque en este caso, lo que realmente interesa, lo único que interesa, al revés que con Generación X, es la historia, es como una telenovela, como un culebrón, pero en una edad indeterminada, en un mundo donde hace 500 años se extinguieron los dragones y donde el verano puede durar lustros. Me gustan los personajes, me gusta cómo va avanzando poco a poco la historia, cómo se va liando todo, las espadas, la sed de venganza, la lucha por el trono, en fin, un libro de aventuras fácil de leer y sin expresiones oscuras como boca de lobo.
viernes, 28 de noviembre de 2008
sábado, 22 de noviembre de 2008
Un libro
Ayer me dieron la noticia. Una editorial va a publicar mi primer libro de poesía. Saldrá en Febrero. Por ahora no daré más datos, pero os mantendré informados. Ya estoy escribiendo un segundo libro (va algo avanzado), hace algunos posts hablé de esto último, dije que estaba escribiendo un segundo libro y algunos comentásteis que queríais leer el primero, yo no dije nada, claro, el primero, aunque estaba escrito, todavía no estaba publicado. Ahora ya es un hecho, lo van a publicar. El sueño de todo escritor mediocre es publicar sin soltar un duro (y si encima te pagan, mejor). Yo soy escritor (entre otras cosas tal vez peores). Soy escritor de blogs. Hay gente que opina que escribir en un blog no implica ser escritor, que hay que publicar libros. Yo opino que publicar libros es la misma mierda que colgar post en internet. No cambia nada. Ni antes era un fracasado, ni ahora un triunfador. La vida sigue, yo sigo, la programación de madrugada sigue. Habrá gente que siga cagándose en lo que escribo sin decir por qué. Habrá gente que siga apreciando lo que escribo sin decir por qué. Habrá gente que este invierno se pondrá gorros de lana y calcetines blancos con una raya azul y una raya roja. La publicación de este libro no significa nada en el mundo editorial. Nada. Pero en mi mundo significa que he conseguido dar el tercer paso. El primero es escribir, el segundo escribir mejor, el tercero podría ser este, que te llamen por teléfono una tarde de noviembre y te pongas a saltar y a dar gritos en el salón de tu casa justo cuando ibas a empezar a ver El diablo de viste de Prada por cuarta vez (gran película de culto). Espero veros en la presentación. Ahí es cuando uno se da cuenta si tiene o no tiene amigos porque ¿quién cojones si no va a ir a la presentación de un libro mío? Mis padres no cuentan, evidentemente.
martes, 18 de noviembre de 2008
El ojo izquierdo ya está actualizado
Por fin, ya está escrito, ya he actualizado el ojo izquierdo, llevo todo el puto día con el poema, se ve que he perdido práctica porque no creo que merezca la pena pasarse todo el lunes, mi día libre, escribiendo unos pocos versos. Como casi siempre me ocurre, el poema era en su origen bastante más largo, más de doble, pero no me convencía, no decía exactamente lo que quería decir. Anoche, estaba tirado en el sofá viendo la tele y me vino algo, tenía el ordenador sobre la mesa del salón así que lo cogí y escribí sin pensar. Esta mañana seguí dándole forma, añadiendo versos, luego después de comer me fui a la ciudad, cogí el coche y me acerqué a la fnac de Alicante para comprar unos discos, Kaiser Chiefs, Snow Patrol, pura compra por impulso, también he comprado la película El apartamento, se supone que es buena, pero no lo sé, cuando la vea os cuento. Mi vida empieza a parecerse a la de Madrid, pero en Alicante. Vivo fuera de la ciudad, trabajo en la ciudad, cuando tengo días libres cojo el coche para ir a la ciudad y consumir, meterme en bares, andar, conocer sitios, lo malo de Alicante es que hay pocos sitios que descubrir, aunque todavía me quedan. Luego, cuando he vuelto a casa he seguido con el poema, pero sin ganas, hacerme un sándwich, beber zumos, aburrirme, ver la tele, Física o Química, y entre serie de televisión y anuncios, he seguido quitando todo lo que no me cuadraba hasta que, paf! de pronto se queda como está, tal cual, al que le guste bien y al que no pues también. Me ha dado por pensar en esos poetas que escriben largos poemas que duran días, meses, poemas de varias páginas interminables pero, joder, yo me aburro escribiendo tanto, coño.
Bueno, no me hagáis mucho caso, simplemente quiero decir que el ojo izquierdo ya se ha abierto, aunque todavía está algo desenfocado. Es curioso, la vida, esto de vivir y de escribir, uno se pregunta para qué se tira un día entero escribiendo o añadiendo una coma, como decía Wilde, por la mañana y quitándola por la tarde, o al revés, ¿quién lo lee? ¿para qué se lee? ¿para qué lo escribo? ¿merece la pena? Investigar, ser científico, estudioso de algo, publicista, decorador de interiores, puede tener algún sentido, alguna utilidad, ser publicista implica ser creativo y ganar pasta, ser poeta implica ser creativo y que te den por culo. Si pudiera elegir, elijo la pasta, la decoración, el diseño, pero he llegado tarde, me puse a estudiar otras cosas, me puse a leer, a vender libros, a escribirlos y ya con 31 años… al menos en Alicante hay playa.
Bueno, no me hagáis mucho caso, simplemente quiero decir que el ojo izquierdo ya se ha abierto, aunque todavía está algo desenfocado. Es curioso, la vida, esto de vivir y de escribir, uno se pregunta para qué se tira un día entero escribiendo o añadiendo una coma, como decía Wilde, por la mañana y quitándola por la tarde, o al revés, ¿quién lo lee? ¿para qué se lee? ¿para qué lo escribo? ¿merece la pena? Investigar, ser científico, estudioso de algo, publicista, decorador de interiores, puede tener algún sentido, alguna utilidad, ser publicista implica ser creativo y ganar pasta, ser poeta implica ser creativo y que te den por culo. Si pudiera elegir, elijo la pasta, la decoración, el diseño, pero he llegado tarde, me puse a estudiar otras cosas, me puse a leer, a vender libros, a escribirlos y ya con 31 años… al menos en Alicante hay playa.
viernes, 14 de noviembre de 2008
Bahía, el bar donde desayuno y me tomo algo por las tardes
Llevo media hora intentando conectarme a internet en el bar Bahía, pero no lo consigo. Así que colgaré este post desde la red Motorola de la urbanización. Si puedo. Tengo la Fnac a 50 metros, la Casa del Libro a 30 y El Corte Inglés a 89 (aprox). Tengo una vela encendida en la mesa además de una revista y el portátil y el móvil y un bolígrafo Pelikán y suena makina, disco, trance o lo que sea por los altavoces de este café bar Bahía de mierda donde no hay forma de conectarse a la red wifi gratis que dicen tener. Puede que el problema esté en mi ordenador. Aquí la gente fuma, miro a mi derecha y veo cabezas como pequeñas hogueras, mujeres rubias, morenas y pelirrojas con un cigarro en la boca y me dan ganas de acercarme y escupirles a la cara. Apaga el cigarro puta. No puedo escribir si el único aire que respiro es el humo de un cigarro. Sufro, huelo mal, me ahogo. Pero no es una excusa. Aquí estoy, dándole a la tecla sin parar y justo ahora se acerca una señora que deja sobre la mesa un papel. Lo leo rápido, antes de que vuelva y se lo lleve: por favor, necesito una ayuda para pagarme una habitación para dormir, estoy sola y no tengo a nadie. Gracias. Bueno, a lo que iba. Me tomo una tónica sin ginebra y sigo oyendo el tran tran tran tran tran, tunchi tunchi tunchi tunchi que sale del altavoz que tengo sobre la cabeza. Y todo esto para qué. Para nada, no tiene importancia, esto que ocurre es lo infraordinario, ningún acontecimiento trasciende, nada es importante, sólo la vida en la que mi cuerpo se deja caer, mantengo el culo pegado a una silla de cuero, me agarro a esta tarde en un bar ruidoso de Alicante, quiero dejar constancia de esto en el ciberespacio, lanzar un grito. Salgo del trabajo y me merezco un regalo, algo de protagonismo, dirigir mi propia vida, escribir mi guión, montarme mi película. La tónica me hace cosquillas en la lengua. El ojo izquierdo se abre. Anoche empecé a escribir acerca de la necesidad del ojo izquierdo, un ojo con nombre y apellidos, fulano, mengano, el ojo que todo lo ve, la retina, la córnea, las partes de un ojo que no son el ojo, de un ojo que es como un ser humano abierto a cualquier cosa, un ojo escritor gafapastoso, un ojo que sólo ve en tonos de gris, un ojo que hace que la vida, que los recibos del gas, la luz, o el alquiler que pagas religiosamente, parezcan algo con sentido. Sentido. Dirección. Un lugar al que llegar, una meta, un objetivo, alcanzar el presupuesto, pillarte una cogorza, componer un buen poema, actualizar de una jodida vez el blog de tu ojo izquierdo. El ojo izquierdo es Dios, un niño que no sabe jugar a cosas serias, el ojo izquierdo ha crecido estos meses dentro de mi cuerpo y ahora ya no sé sacarlo sin reventar antes. Tengo que explotar, mandarlo todo a tomar mucho por culo. La verdad es que tengo miedo. Y a ver qué sale.
domingo, 26 de octubre de 2008
ABRIENDO EL OJO IZQUIERDO
Tengo miedo de abrir el ojo izquierdo. Me encuentro cómodo en este casi nada del diario íntimo, del blog ocasional y de la anécdota. Un desayuno con Neskuik y magdalenas, los patos del lago artificial, la red wifi que acabo de coger en la terraza, cruzo los dedos, lo de siempre.
Me cuestiono a mi mismo mientras escucho algo de Philip Glass y tecleo rápido, reflexionar a la carrera no es lo mejor, pensar en uno mientras te pones a escribir, tac tac, antes de que la red wifi que te ampara pase a mejor vida es una forma acelerada de existir, lo que soy, lo que transmito, es cuestión de cobertura.
Lo que está claro es que no hace falta viajar para desplazarse un poco, la vida, mudarse de piso o prepararse unas tostadas y un café con leche de soja, cebar el mate que prepara Teresa antes de irse a la cama, en el sofá. El aburrimiento es una forma de vida que se repite en los bloques de pisos del centro de Madrid, en las urbanizaciones de la playa de San Juan de Alicante, una forma de ver pasar todas esas novias que has tenido, personitas a las que te has follado y has escrito poemas para celebrar que ya ha pasado el primer lunes, el primer mes, poemas de despedida, adiós querida adiós y que te den mucho por culo.
La vida es subir a un ático cerca de la plaza Tirso de Molina y beber cervezas con una diseñadora de interiores, entrar en una iglesia, estirar el brazo y girar un poco la muñeca para mirar el reloj, cómo pasa el tiempo, un día, dos años. Te levantas, te obligas a decir esto es la vida, lo que ocurre en dos años, lo que ha ocurrido antes, lo que viene después, regar las plantas, cambiar las sábanas, los mensajes en el móvil, ¿quedamos esta tarde?
Limpiar la casa y desatascar el desagüe de la ducha, apilar libros y cds, pequeños movimientos cotidianos que activan la circulación y la absorción de grasas.
Para adelgazar hay que vivir y no comer pan en las comidas.
domingo, 19 de octubre de 2008
BUSCANDO UNA RED WIFI EN LA URBANIZACIÓN
Después de tres capítulos de Sexo en Nueva York (el sexo en Alicante está difícil) y unos raviolis con no sé qué salsa preparados por mi compañera de piso, salgo por los alrededores del campo de golf en busca de una red para poder escribir algo al mundo y publicarlo. Unos raviolis, un vinito en la terraza, bañarse en un mar lleno de algas que se te meten por el culo y en los oídos, una mañana y una sobremesa donde la vida simplemente pasa de largo, te dejas estar, reflexionas acerca de la semana que se ha ido y que casi te mata y te agarras los machos pensando en la que viene. Ahora la brisa me enfría los dedos de los pies, estoy descalzo, casi en pijama, salir a buscar una red wifi de algún vecino con estas pintas no creo que esté bien visto en una urbanización tan pija, uy, o sea, dame el hierro número 5. La semana que se va me la he pasado trabajando 15 horas diarias, con chaqueta y camisa, con corbata, sin corbata, en camiseta sudada, afeitado, sin afeitar, comiendo en Rodilla de cualquier manera y cenando yogures de leche de soja, viviendo rápido y casi sin darme cuenta de que la vida es esto que te pasa cuando no te enteras. La vida también es vivir un domingo y buscar una red wifi para actualizar el blog. ¿Hay alguien ahí? Yo sigo vivo pero tengo el ojo izquierdo más cerrado que el ojo del culo para que no me entren algas.
Llevo mucho tiempo sin escribir eso que algunos prefieren etiquetar de literatura, que a fin de cuentas, en mi caso consiste en que tardo varios días en escribirlo, a diferencia de lo que ahora escribo, que en 10 minutos me pongo y lo publico en el ojo derecho. No sé si se notará la diferencia, espero que sí. Esto es un ejercicio de calentamiento, algo que me recuerda que apretar teclas es bueno, me hace sentir mejor, aunque a la vez me hace ver lo miserable que soy por conformarme con tan poca cosa. ¿Qué cojones le importará al mundo lo que he comido hoy o por donde ando si lo cuento con tan poca gracia, con tan poca "literatura"? Me gustaría cerrar con una buena frase, pero tengo una cita dentro de cinco minutos y el culo lleno de algas.
sábado, 4 de octubre de 2008
AHORA PREFIERO UN BUEN PODÓLOGO
Me ha salido algo en la planta del pie y casi no puedo andar. Esta es mi vida. Me sale un bulto, una cosa blanca y dura que se me clava en el hueso y hay que seguir andando, ir a la estación del tranvía o metro ligero, caminar por la calle Alfonso X el Sabio hasta la Plaza de los Luceros, seguir sin casi apoyar la planta del pie, reprimiendo el gesto de dolor, hay que andar, ir al trabajo, tirar del carro, gobernar la nave. Las cosas pasan cuando menos te lo esperas, el amor, la lotería, un resfriado o una cosita blanca en la planta el pie que te jode vivo y tu única opción es ponerte algo en el calzado para disminuir la presión y pedir hora con un podólogo para el lunes a las 18:00 h. Hasta entonces no puedo hacer mucho. Me tumbaré en el sofá a ver capítulos de Sexo en Nueva York o a leer Juego de Tronos, comeré yogures de soja, beberé mucho líquido, oiré a los patos del lago... pero antes, por supuesto, aprovecharé este sol de levante y me iré la playa. La arena es blandita así que no creo que al andar por la orilla me duela mucho el pie, y si me duele pues me quedo tumbado, o me baño, me revuelco en la arena y pienso que vivir en Alicante tiene estas cosas, un poco de arena húmeda, el mar, podólogos, un carril bici que me lleva desde la puerta de mi casa hasta la parada del metro ligero. Me gusta andar por el carril bici. Es cómodo. El carril bici es rojo, es un camino liso y homogéneo bien delimitado, no tiene juntas ni baches, es un buen sitio para andar cuando tienes un bultito que se te clava en la planta del pie y no puedes quedarte en casa descansando porque hay que seguir hacia delante, andar, empujar, levantar, animar, organizar, distribuir. Mi vida es esto. Ahora voy a ponerme el bañador.
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