Jodida carrera, jodida universidad. Hoy voy a ver la última de Batman. Anoche vi La casa de las dagas voladoras. Escribo esto porque es esencial, el mundo ya no es el mismo ahora. Estoy intentando cuadrar horarios para acabar la carrera, una carrera que no me lleva a ningún sitio, no me hace más sabio, me asquea, no soporto la Teoría de la Literatura ni la Literatura Comparada, los programas de las asignaturas, peces muertos, las lecturas obligatorias, fulanito dijo esto y lo otro, ponme un diez en el examen profe, jo, que estoy trabajando y no puedo ir a clase. Me gusta la universidad, me vuelvo loco, las universitarias son alegres y están buenas y yo con treinta años no sé donde estoy. Me gusta la universidad y comer bocadillos en la cafetería pero no soporto las tarimas ni los esquemitas de los profesores en la pizarra ni los exámenes en los que no se demuestra nada, aprobar, suspender, te pongo un once. Yo no hago más que sacar sobresalientes y no me entero de nada ¿quién coño es Jakobson? ¿qué decía Aristóteles en su maldita poética? New Order, me compré el otro día un disco en la Fnac, me ponen, lo pongo en el coche para ir a trabajar y parece que estoy de nuevo en los ochenta, viendo Barrio Sésamo y a Maira Gómez Ken (¿se escribe así?). El curso pasado tenía una asignatura que se llamaba Obras maestras de la literatura española, un coñazo, teníamos que leer, otra vez, a Manrique, a Cervantes, a Carmen Laforet, joder con Carmen Laforet, no la he leído en mi vida ni pienso hacerlo y lo peor es que puedo hablar de ella y de su obra a la perfección sin tener ni puta idea. Como me ocurre con casi todo lo que etiquetamos de literatura. La literatura no sirve para nada, aunque ahora que lo pienso esto tal vez sea bueno, no servir, no ser útil, funcional, ineludible.
Me voy a ver Batman. Luego sigo.
Varias horas después y varias cervezas para el cuerpo puedo seguir, aunque ya no me apetece. Ya no tengo nada que decir, claro que hace unas horas tampoco por lo que he podido releer. El caso es que lo de Laforet es mentira, soy incapaz de decir nada de Carmen Laforet, no me acuerdo de nada, Nada, ese libro se sigue vendiendo, los profesores y profesoras (sobre todo profesoras) no hacen más que meterlo en la bibliografía básica, hay que leerlo, tienes que estudiarlo, aprenderlo, asimilarlo, que luego te voy a poner un par de preguntas que te vas a cagar, preguntas cuyas respuestas no demuestran nada, escribo, escribo, reflexiono, lo cuento así para que suene bien y quede bonito, te digo varios datos importantes y ya está, uf! qué bueno soy, cuánto sé del mundo y de Carmen Laforet. Lo único que recuerdo de esta tipa es que la vi en una foto y dije, pues no está mal yo me la follaba, lo mismo que me pasó con Ana María Matute, que de joven era para invitarla a tu casa y ver con ella El lado oscuro del corazón. Qué guarro soy. Es lo que tiene la literatura, todo el mundo leyendo y escribiendo cuando lo que realmente nos apetece es follar con la vecina. Claro que hablo por mí. A ti te apetecerá follarte a otra persona. Seguro.
