lunes, 12 de octubre de 2009

la pantera rosa

Lo que voy a escribir en LA SACARINA PRODUCE CÁNCER aun está por llegar. No me queda del todo claro. Hoy tengo poco que decir aquí. Pocas ganas, he agotado el lado derecho de mi cerebro a base de poesía y música, me exprimo, me excito, me agoto me agosto me deshago. Este sábado lo pasaremos bien, a las 19 horas tenemos una presentación-recital en la librería. Me gustaría que viniera mucha gente, me gustaría que la gente que viniera y luego se animara a salir y beber (yo sin alcohol, por desgracia, porque sin alcohol no se me suelta la lengua y tengo más vergüenza). No me da vergüenza agarrar un micro delante de 100 personas y decir gilipolleces, pero me da vergüenza todo lo que ocurre en las distancias cortas, cuando alguien puede acercar su mano a mi mano, coger de la mano a otra persona, a una amigo, a una amiga, es algo que me da vergüenza, incluso cogerle la mano a mi madre. Cosas raras. Pero no me da vergüenza decirte que el otro día me comí tal cosa, una cochinada, o salir en bolas al balcón, o comentar cómo fue para mí el último polvo, la intimidad, en mi caso, no tiene nada que ver con el sexo, la intimidad tiene que ver con mis ojos, mis ojos bien abiertos que no quieren mirar a nadie fijamente, mis manos, la piel de mi antebrazo, que si roza otra piel que me gusta me pone nervioso, no me gusta rozarme con otros cuerpos por los que no siento atracción carnal, porque me incomoda, me violenta. Dar un apretón de manos, un abrazo enorme, incluso un beso en los morros de una amigo/a me la trae al pairo, pero darle la mano a alguien, sentarme cerca de alguien y que se rocen nuestras piernas, nuestros brazos, es algo, para mí, muy íntimo, muy de darme vergüenza, de no querer que ocurra a no ser que tenga que ocurrir algo más dentro de poco. No me da vergüenza hablar de mi vergüenza, pero no me des la mano si no quieres enamorarte de mí, si no quieres que me enamore de ti. Enamorarse está infravalorado, se habla de follar, se folla, se comen penes, se tocan pechos, culos, se quitan faldas, calcetines, se cambian las sábanas, pero nadie se enamora, lo deja todo, lo tira todo, nadie te coge de la mano y te lleva al cine y te dice ya, te dice aquí, te dice llévame a casa, te dice, llámame, por favor, llámame y sonríe y mira este cielo lleno de estrellas, seamos cursis, seamos de color rosa, dejémonos de guarradas y dejémonos de parecer algo más, de querer ser eso que no podemos ser aunque nos duela, dejemos que nos duela, dejemos que se nos pise un poco, no pasa nada, yo estoy aquí, sigo escribiendo, sigo levantándome temprano y follando, si es que hay que follar, con mujeres casadas. Qué más da, hagamos cualquier cosa que se nos ocurra pero, por favor, no me toques, no me roces con tu piel, permíteme mirar un rato hacia otro lado mientras te digo gracias y que te quiero y esas cosas.

5 comentarios:

Mili dijo...

...Enamorarse no está infravalorado. Enamorarse ACOJONA con letras mayúsculas cuando está uno solo, cuando no tienes a quién decir dejémoslo todo o vamos a mirar las estrellas o peor aún cuando tienes a alguien a quién jamás osarás decir tales cosas por saber que es un NO en silencio toda la respuesta...con comillas, explicaciones, puntos comas sonrisas yo te aprecio pero NO. Te voy a aceptar lo que has puesto en el texto, como licencia poética, no más :)
Besos


Mili

Mili dijo...

Mili vuelve y dice... por lo demás, el post es de una belleza delicada, la ternura a flor de piel, incandescencias. Te imagino blandito y cálido como un abrazo, de esos de a medio despertar por las mañanas con café y con madalenas ;P

Que duermas bien dulce Danilo

Mili

El literato morboso dijo...

http://canonmorboso.wikispaces.com/%2A%2A%2AFORO

Anónimo dijo...

No hay vergüenza con el roce con un cuerpo que te atrae. El resto de los roces dan vergüenza. Vergüenza sexual finalmente porque te inhibe un simple e inocente roce, hay miedo de parecer sexual. Aunque los roces rara vez son inocentes, hay algo de inconsciente ¿De ahí tanta expresión sexual? Que está muy bien, por otro lado. ¿Tímido, entonces? ¿Quién lo diría?

Anónimo dijo...

Me parece ahora mucho más bonito e íntimo que cuando lo leí por primera vez. Te tenía tan cerca que hay cosas que no llegaba a ver. La visión se me aclara en la distancia :)

Un besote Danilo. Sé feliz.

Mili