miércoles, 7 de octubre de 2009

BARCKLEY HA MUERTO

pequeño post en memoria de una pequeña gata

La muerte, enumerar la muerte, una bolsa de plástico, un recipiente de comida china de ayer, el Miserere de Allegri, ropa tendida, no una prenda, no un calcetín, no las sábanas de la cama de matrimonio, sino ropa, en general, blanca, de colores, ropa que no se seca bien y huele a húmedo, un fregadero lleno de platos, una inyección de última hora, un último deseo, un cigarrillo, cuáles son sus últimas palabras, un árbol que se cae, una hormiga pisada, un gato que no mueve la cola. Hoy ha muerto mi gata Barckley, o debería decir la gata de mi padre. Lo digo, la gata de mi padre. Un gato que no es gato, que es compañía y es calor y es un maullido que significa joder que tengo hambre o qué te pasa que te veo triste y tú a mí no me engañas. Barckley era una gata callejera, era lista y amable, era de las que se tumban en el suelo mientras la acaricias, de las que lo pone todo perdido de pelos, pero ella no sabía que lo ponía todo perdido de pelos, ella sólo quería estar cerca de mi padre, 16 años de maullar y sacar las uñas para coger una bola de papel que se mete bajo el mueble de la tele, 16 años de vida, un niño de 16 años ha tenido tiempo de terminar la ESO y de fumar y beber Bacardy con Coca Cola y de enamorarse o de matar a un hombre, con 16 años ya te puedes casar en algunos sitios, con 16 años ya estás listo. Barckley, con 16 años, era una anciana sabia y silenciosa que comía pienso para gatos y algunos langostinos de vez en cuando. No bebía leche, sólo agua, le gustaba el calor del brasero de la mesa del salón, le gustaba estar sobre las piernas de mi padre, y hacía algo así como rrrrrrrrrrrrrrrr… rrrrrrrrrrrrrrrr… con los ojos entornados si le pasabas la mano por el cuello y por el pecho y si le decías cosas bonitas te escuchaba, si le decías cosas importantes sacaba las uñas como para decir te entiendo, sé de lo que hablas, si yo te contara, si yo pudiera hablar, y rrrrrrrrrrrrrr… rrrrrrrrrrrrrr… 
Hoy me ha mandado un correo electrónico mi padre y me lo ha dicho. Barckley ha muerto. Mi padre tiene más de 60 años, ha sido jugador de balonmano, piloto de avión, boxeador aficionado, inspector de policía, ha sido pintor y dibujante, ha sido escritor de poemas de juventud, ha sido un manitas y un poco chapuzas también, ha sido un deportista, un bruto, una mala bestia que te arrancaba la cabeza de una ostia cuando era joven y pesaba 100 kilos, un hombre responsable y puntual, organizado, con todos los papeles en su sitio, con las cosas claras y con las cosas no tan claras. Mi padre ha sido mi padre desde que nací, y eso es lo mejor que puedo decir ahora. Desde el minuto uno hasta el doscientos millones mi padre ha sido mi padre y eso no es fácil de decir ni de hacer. Barckley ha muerto. Me lo ha dicho mi padre por correo electrónico “Iba a llamarte para decírtelo pero no me encuentro bien y no quiero me oigas llorar”, un correo electrónico de tu padre que comienza con esas palabras te sobrecoge el corazón. Un correo electrónico de tu padre que dice: “Ya la fidelidad de esa gata hacia mi era tal que cuando hace 6 años trabajaba en la casa del pueblo reformándola, ella llegaba a mis inmediaciones y se recostaba junto a los ladrillos o a los sacos que allí había, y permanecía en el lugar viéndome horas y horas, hasta que, si no me daba cuenta yo, ella me mallaba como diciéndome vámonos para abajo que es tarde”. Un correo que dice: “Sería infinito el relatar esa alegría y sosiego que me dio mi gata Barkley y que ahora mismo siento su ausencia en el interior de lo mas profundo de mí mismo”. Nada de lo que yo pueda escribir ahora significará gran cosa, tampoco creo poder hacer llegar un pedacito de la carne que se me rompe cuando leo lo que dice mi padre, un hombre al que yo nunca recuerdo haber visto llorar y sin embargo… un hombre que me ha pedido que escriba algo en mi blog, si quiero. Papá, este post es para Barckley, que está en el cielo de los gatos, que recibió de ti las últimas caricias, que murió confiada, junto a ti, no su dueño, no su amo, sino su mejor amigo, su hermano, alguien de su misma sangre, alguien que la quería y respetaba como a lo más grande y yo ya dejo de escribir porque también estoy llorando. Lo siento. Papá, ya te lo he dicho, te quiero.

14 comentarios:

Sansón dijo...

---Gracias hijo, lo que has escrito de Barkley de de mi no lo ovidare jamas.
---Los hombres tambien lloran.
---Te quiero, un abrazo

Kamikaze dijo...

Casi me haces llorar a mí también.

Un abrazo para todos.

Anónimo dijo...

Muy emotivo...

Besos a ambos


Mili

Anónimo dijo...

A mi me has hecho llorar.

Un beso a ti y otro a tu padre, aunque no lo conozca.

Olivia.

Luiso dijo...

¿Qué te voy a decir? Tengo un perro que se llama Moss y se me perdió una semana... creí que mi vida se jodía irremisiblemente... al final, cuando lo recuperé casi me muero de alegría... Paso con él más horas que con cualquier persona (exceptuando mi mujer) y cuando salgo al monte es mi sombra, mi protección, mi conversación...

Te comprendo perfectamente y tu post me ha encantado. BUen blog. Tendré que mirarlo con detalle. Un saludo.

Luiso.
P.S. Soy amigo de tu padre... he compartido sierra con él... y tienes razón en lo de la fuerza.

Anónimo dijo...

Joder mierda mierda. Yo no te diré lo que te dijo Maxi cuando murió Jordan, (saca a Pipen, o a quién fuese). Yo conocí a Manolo al tiempo que a sus gatos. Todos tenían nombres de jugadores de baloncesto, ya habrán leído las entradas sobre baloncesto y demás. Barkley era el nombre de la gata de Manolo, de Charles Barkley el microondas, mítico jugador NBA. Yo tengo un gato que se llama Persona, también vive con mi padre y le pasa como al padre de Manolo algo difícil de explicar con el gato. Pero mi gato es un cabrón, pasa de la gente y araña y muerde, Barckey era como un perrito, yo alucinaba cuando Manolo la llamaba y acudía para que la acariciases. Qué mamoncilla.
Te veré el viernes Manolo, y te daré el video de la gata, prometo leerme el manual del grabador de VHS para dártelo en DVD.
La NBA ya no es lo que era.
Abrazos para Sansón.

GK

Anónimo dijo...

persona por la peli de bergman?

para el otro anonimo...Luiso, eres el luiso de las descripciones de montaña en pirineos3000 y etc?
Seria casualidad..

Peter

Anónimo dijo...

qué decir, gracias a todos por los comentarios de apoyo, sé que a mi padre le ayudan. Oli, Mili, Sergio, Peter, Luiso (ya me ha dicho mi padre quien eres) y GK. Gracias.
GK, ese DVD se lo regalaré a mi padre, creo que le gustará tenerlo. Graba también la muerte y resurrección de Maxi en la sierra.

Un abrazo.

DTB

Anónimo dijo...

lo siento amigo:

un abrazo

Anónimo dijo...

Manolo lamento dejar este comentario aquí pero sé que es el sitio donde antes lo leerás tú y Miguel. NO SÉ COMO FUNCIONA LA WIKI MORBOSA ESA DE LOS COJONES. No tengo ni idea de qué hacer, no me gusta. Coñoooo como puedo escribir ahí. Me habéis jodido, me habéis jodido.

Ya sabes quién soy.

Crispín dijo...

Es una historia muy triste (y real) que te reconforta.

a todos nos duele la muerte de un ser querido.

abrazo y ánimo!

Anónimo dijo...

Lo siento y enhorabuena por estas palabras. Me han sobrecogido.

María

Sansón dijo...

---Para Peter
---Efectivamente Luiso es esa persona que describe como nadie las rutas, y no es casualidad pues ademas de ser un gran montañero, es una gran persona interesada por los demas.
---Como sabes lo puedes encontrar en MONTAÑAS PERSONALES.
--Un saludo Peter

Seña dijo...

Los hombres necesitan llorar, y no sólo cuando una gata fiel muere.


Emotivo post!