domingo, 19 de julio de 2009

A modo de correo

Arturo, Miguel, Jose Manuel, Juan Carlos, Maxi, Manolo. Menuda panda de paquetes, menudo equipazo que tenía la empresa. Profesionalmente no fueron, tal vez, los mejores tiempos para nadie, pero qué bien estábamos juntos. Esto, imagino, lo leerán al menos dos personas que me interesan, Arturo y Miguel. Este post es como un mail, pero paso de mails, es como una llamada, pero por teléfono nunca sé qué decir y todo queda artificial. Tal vez no soy el amigo más atento, más detallista, pero mis sentimientos son puros. Os quiero y os respeto. Miguel, mamón, qué alegría leerte, qué hijo de puta estás hecho, y cómo me duele tu hiperacusia ¿tendrá solución algún día? Me encantaría volver a verte y comer contigo, como la última vez, y hablar. Eres necesario en mi literatura joder. Arturo, mamón, siento haberme olvidado (¿me he acordado alguna vez en todos estos años?) otra vez de tu cumpleaños y tampoco te he llamado, podría llamar ahora, justo ahora mismo, pero qué decir, hola, ¿qué tal? Bueno, si hay que hacerlo se hace, pero no soy mucho de llamar, no sé qué decir, me siento raro. ¿Qué puto libro estás leyendo ahora? ¿acabaste la Montaña Mágica? Literatura de maricas, eso es lo que lees ;-P ya le recomendaré yo a Alejandra que no lea mucho a Machado ni a Aleixandre, joer, mira que te ha salido una hija bien guapa, ayyyy… si yo tuviera 31 años menos… ahora estoy medio tumbado en la cama, con la puerta cerrada y el aire acondicionado puesto, lo único que se oye es a mis dos sobrinos gritar, mamaaaa mamaaaa, que no me escupaaaaaaas, mamaaaaaaa que no me deja ver los hombres de pacoooooo y así todo el rato. Hace un par de horas le he estado metiendo una buena paliza a mi sobrino Oscar al Street Fighter IV. Ahora me estoy acordando de las épicas partidas que echábamos Arturo y yo a The Warriors, a Silent Hill, a El Señor de los Anillos, al Gran Thef Auto, joder, nunca me lo he pasado mejor jugando a la play que en los momentos en los que jugaba con Arturo, NUNCA. También me acuerdo de esos momentos en el trabajo, las risas, los escondites de Mortadelo, los agujeros, las medallitas, los golazos. Estaría bien reunirse todos otra vez, habría que proponérselo. Hoy viene Jose Manuel a Alicante, estará 4 días por aquí, recordaremos viejos tiempos, nos partiremos de risa, hablaremos de nuestro futuro, hablaremos de Miguelito, de Arturo “tengo lo que tengo” Torres, de Maxi, que era como un padre para los clientes de cierta edad, o como un hijo, del Juanqui de “hastaluegochavales” jajajajajaja “maxi, eres un cabrón” que diría Miguel. En fin, han sido muchos años de trabajo y amistad. Os echo de menos, vivir cerca de vosotros sería un regalo, pero he elegido esto, necesito moverme, alejarme para aprender otras cosas, descubrirme, crecer, pero también necesito volver, y espero que la vida me de la oportunidad. Dios, no debería haberme comido el helado. Hace poco me hicieron unos análisis, resulta que tengo un poco altos los triglicéridos, el ácido úrico y las transaminasas. El alcohol lo he dejado de raíz, ya ves tú qué problema, ahora intento comer mucha más verdura y fruta, por ahora lo estoy haciendo, lo que no consigo es animarme a hacer deporte, joder, mira que me he dado una perrería que no sé yo. Al lado del diario de Miguel, este puto post es de críos, él habla de Marx, de Heidegger, y yo hablo de que si hay que comer frutita, “morado es fruta” que diría Homer. Y bueno, que espero leeros más a menudo panda de cabrones.


8 comentarios:

El literato morboso dijo...

Yo siempre me acuerdo (ya lo sabéis porque siempre lo recuerdo) de aquello que decía Maxi: «¿Qué es eso, una pila de libros que andan solos? ¡No! ¡Es Paloma, que está moviendo libros!» O de aquello otro que Arturo le dijo un día a Paloma cuando ésta, al borde de un ataque de nervios y con una cola que le llegaba hasta la escalera, no podía cobrar con EFT porque las líneas de teléfono estaban ocupadas: [Chistándole un par de vez y haciendo el muelle hacia abajo con las manos] «Tranquila Paloma, que el texto no acaba más que empezar.» Jajajajaja… Pero qué tiempos ambivalentemente felices y horribles al mismo tiempo, ¿eh?

Anónimo dijo...

Si habláis de cosas de estas, de verdad si lo hacéis como lo hizo Miguel en su blog o como lo estáis haciendo ahora. Bien, si hacéis esto me tocáis ciertas partes profundas que sangran abundantemente. ¿qué es eso de los recuerdos? Casi casi entre Miguel y yo mismo, tenemos definida la naturaleza de la vida, el sentido de la muerte y la inutilidad de ambas, pero... ¿qué significa esto de los recuerdos?
Yo recuerdo la vieja estación de tren donde vivían mis abuelos y el sonido de la rueda de mi bicicleta sobre la acera de la estación.
Es peligroso el recuerdo porque yo quiero con todas las fuerzas escasas que tengo volver a vivirlo todo, sin embargo "sólo" me queda vivir el futuro. Como esa película que has visto docenas de veces, hay millones que no has visto y siempre te emperras en volver a ver la misma. La mía es la torre de Suso.
Me encantaría ver la torre de Suso con Manolo y con Miguel. Es un sueño cojonudo porque creo que nos reiríamos un rato.
Continúa (GK)

Anónimo dijo...

nos reiríamos un rato largo y además recordaríamos esos tiempos en la librería en la que fuimos jodidamente felices pese a sentirnos inmensamente desgraciados. Es como cuando recuerdas la mili y te parece que fue todo cojonudo y sin embargo fue una mierda y lo pasaste fatal. Bueno, yo no porque yo no he hecho la mili.
A mí en la tienda me gustaba pensar que era como un padre de todos. Que si Manolo tenía un problema, que si Jose Manuel, que si Maxi, JC... No digamos de las becarias que venías sin ningún tipo de experiencia laboral y tan jóvenes como mi hermana. Me preocupaba hasta con quién salían y si montaban en moto que tuviesen cuidado.
GK

Anónimo dijo...

Pero a lo que iba. El viernes 24 celebro mi cumpleaños en mi casa por la tarde. Vendrá Maxi, Joaquín, Nachete, JC. Si Manolo y Miguel quisieran venir tendrán la puerta abierta y un gran abrazo tras ella por supuesto. Me pondré mi camiseta de tengo lo que tengo con el ánimo de contar alguna anécdota y reirnos a carcajadas, a lo mejor pongo el video de la caminata de Maxi, Manolo y su padre otra vez. Yo me recreo en los recuerdos porque son bonitos y me permiten escribir mucho. Pero si el 24 queréis ver una película nueva pues aquí os espero, compraré más comida por si acaso y Miguel también podemos celebrar si quieres tu cumpleaños con todas tus dolencias.
Si no podéis venir, no pasa nada, aquí seguimos, los recuerdos nos atarán para siempre y eso es bueno. Yo os quiero.
AT

Anónimo dijo...

Joder, si me olvidaba lo más importante, la literatura.
Pues sí Manolo acabé la segunda lectura de la montaña mágica y terminé el de exploradores del espacio como te dije, ahora voy a empezar el viejo que leía novelas de Amor que me lo va a REGALAR Joaquín por mi cumple, y me apetece muchísimo Hacedor de estrellas de de Stapledon y uno nuevo que se titula Lunáticos de la editorial Almuzara. El de lunáticos me lo va a REGALAR Mabel, el de Hacedor de estrellas aun no tiene regalante, pero vamos Manolo que no te condicione nada de lo que te digo sólo porque seas director de una librería.

Anónimo dijo...

Joder estoy releyendo el post y cada vez que lo leo se me ocurre otra cosa que decirte. Manolo me he descojonao vivo con lo de hablo de frutita, jajaja. Y luego con lo de tus sobrinos, que si los hombres de Paco... Joder que risa. Esto también es a modo de correo como has podido comprobar. A veces leo tus post y pienso joder que lejos y otras veces los leo y digo pero que cerca coño. Y sí Manolo Morado es fruta.
At

Anónimo dijo...

Lo último he dicho que he leído exploradores del espacio y eso es una película de Disney, muy chula por cierto, el libro que he terminado aunque tú ya lo sabes es Mercaderes del espacio.

El literato morboso dijo...

Y por cierto, yo hablo de Marx y de Heidegger para enmascarar mi falta de literatura. Porque literatura, lo que se dice literatura, eres tú y tú, cabrones.