sábado, 16 de mayo de 2009

diarios de la paroxetina 6 ó 7

Escribo esto en el tren Alvia Madrid-Alicante. He estado durmiendo un par de horas, anoche me acosté bebido y tenía algo de resaca, pero ya estoy bien. Ayer fue un día de esos que quieres tener siempre, o casi siempre, estuve con mis amigos. Con cuatro amigos: A, N, D y C. Comí con A y N, luego siesta y a las 18:30 h quedé con D en el café Capone y charlamos con las camareras R y C que siempre nos invitan, al menos, siempre que no ande el jefe cerca. Luego a las 20:30 h llegó C y estuvimos bebiendo y hablando y bebiendo hasta las 00:30 más o menos. Esto son los hechos objetivos, esto es lo que hice. Pero esto no es todo. Los amigos, la gente que te conoce de verdad, sabe ponerte en tu sitio, te da tu medida real, lo que eres, lo que haces, y que te dejes de hostias. Con C estuve hablando de, entre otras muchas cosas, literatura. Me lo pasé muy bien. Le dije que desde que estoy en Alicante apenas escribo, no encuentro el momento, no encuentro el qué, el cómo. C se ríe y me echa la bronca, y además me dice que a ver si le doy un giro a esto del ojo derecho que ya cansa, tanto yoismo y tanto pesimismo, que tengo que obligarme a escribir una hora al día, hacer borradores, ponerme con un poema y darle espacio durante el tiempo que haga falta, y luego corregir y que seguro que van saliendo cosas que valgan la pena, seguro. Sí, debo centrarme, mirarme el ombligo pero de otra manera. También dice que por qué ya no dibujo, que ponga dibujos en el blog, como hacía antes, pero esto es más de lo mismo, ni escribo, ni dibujo, ni nada, el caso es que hemos hecho un trato o algo así, (además de una apuesta que, lamentablemente querido C, voy a ganar) hemos acordado que yo voy a ilustrar algunos textos suyos, para un par de libros que se supone va a publicar la editorial Alfasur. Si esto funciona, resulta que además de escritor, dentro de poco, seré ilustrador. Eso sí, mis ilustraciones serán siempre en blanco y negro, y en mi estilo minimalista, como las ilustraciones que pueden verse en algunas entradas antiguas del ojo izquierdo. No sé si le daré un giro a estos diarios, yo creo que no hace falta, estos diarios se escriben para escribir de mí, de mis circunstancias, nada más. Y mis circunstancias son esto, mi libro ya ha empezado a distribuirse, bueno, creo que el lunes llegará a la distribuidora de Barcelona, y de ahí al resto, en la Feria del Libro de Sevilla parece que ya se está vendiendo y dice C que es muy buen libro y merecería tener cierta repercusión y que dentro de dos años le miraré por encima del hombro, no hombre, él ganó el premio Ala-Delta del 98, creo que fue el 98, con Eugenio el de la botella, un muy buen libro juvenil, lo que ocurre es que ahora anda desanimado, se hace mayor, etc (hola C, ¿te parece bien este giro en mi diario? jaja). Desde donde estoy sentado, asiento 5C, leo en la revista de una señora que José Ortega Cano debuta como cantante después de su éxito como bailarín. Hay que joderse. Este post comienza a alargarse. Por supuesto, me encantaría que mi libro tuviera repercusión, y me encantaría publicar un segundo libro, ya sea en Point de Lunettes, en Huacánamo (si me leen, mil gracias por el apoyo e interés) o, por qué no, en Hiperion. Pero todo eso ahora da igual, lo que hay que hacer es seguir vivo, seguir viendo a los amigos de toda la vida, seguir comiendo con ellos, tomando copas, siendo más tú estando con ellos, hay que seguir leyendo y hablando de lo que uno lee con gente como A o como C, y escribir luego, porque, después de 4 horas bebiendo cervezas y Chivas y hablando de literatura y mujeres con C, uno se va a casa borracho y con unas ganas tremendas de escribir como un auténtico hijo de puta. Aunque lo único que hice fue dormir la mona.

3 comentarios:

El literato morboso dijo...

Menuda perra estás hecha. Aunque, bueno, te voy a tolerar porque eres casi el único lector que tengo. Jejeje...

Y sí, es cierto que tienes que volver a diujar. De hecho, te conmino a que hagas un blog sólo con dibujos. ¡Qué coño!, incluso podías hacer un comic contando tu vida diaria. En vez de este diario de "mi ojo derecho", se podría llamar "mi mano izquierda", por aquello de que es con la que escribes, ¿no?

Yo, ya sabes, siempre aportando ideas que tú nunca seguiras.

Abrazos.

Danilo T. Brown dijo...

querida perra cabrona, tú también eres casi mi único lector
no creas que no lo he pensado más de mil veces, pero es que, joder, o soy escritor o qué, tú no sabes lo que me costaría hacer algo en condiciones ahora que he perdido muñeca, hace siglos que no dibujo con asiduidad, antes, hace 10 años, dibujaba como ahora escribo, mucho, casi todos los días, pero ahora... a veces he penado en dibujar poemas, es decir, un cómic, pero cada viñeta es un verso, y lees un cómic y un poema a la vez. Pero ahora dibujo mal, lo que pasa es que dibujo al aposta para que no se note que si intento dibujar bien no dibujo bien.
Y ya.

Dudarazonable dijo...

... muy buena apreciación ambos...
"casi" únicos lectores... ni se os ocurra dejarme fuera, perracos !!
jajajajaja

Besos