martes, 7 de julio de 2009

CIUDADES CREATIVAS (actualizado el 15 de julio)

qué hacer con el envase de yogur que tenemos sobre la mesilla de noche, dónde vivir, a quién follarse cualquier día de la semana. Ayer terminé de leer el libro “Las ciudades creativas” de Richard Florida. Ni puta idea de quién es el autor, ni me importa, yo quería saber cosas, leí el puto libro y ahora estoy igual que antes. “Por qué donde vives puede ser la decisión más importante de tu vida” reza el subtítulo. Y yo ahora me dispongo a improvisar por qué me gustan ciertas cosas de un par de películas y qué relación tienen con este libro. Tienes un e-mail, Nothing Hill, el libro Las ciudades creativas, Alicante, Málaga, Madrid. Voy a juntarlo todo a ver qué mierda sale. Lo primero es no perder la costumbre de decir, escribir, dónde estoy, y escribo que estoy en Te & Kaffi, conectado a la wifi del local y bebiendo un zumo de plátano, fresa y piña en vaso de plástico con pajita. Veo una rubia pasar por delante del ventanal, veo una china o japonesa, veo muchas camisetas de tirantes. La rubia estaba buena pero parecía tonta, la china o japonesa no estaba tan buena pero tenía pinta de leer a Lao Tsé en bolas algunas noches de verano tumbada en un futón. Tengo el libro de las ciudades con un montón de páginas dobladas y subrayadas, Richard Florida dice que el lugar en el que vivimos puede hacernos felices o desgraciados. Dice que hay tres decisiones importantes, tres elecciones importantes, la pareja, el trabajo, y el lugar donde vivimos. Hace un montón de estudios y comparaciones y estadísticas y señala características de diferentes ciudades de EEUU y los diferentes tipos de personas que hay, y que son 5, creo, creativas, abiertas, neuróticas, meticulosas y no sé qué más, y que unas serían más felices en NY y otras en Boston o Minesota o Seatle. También le da un repaso a cada gran ciudad, ya que en todas las ciudades hay diversos tipos de barrios y cada uno de ellos reúne sus propias peculiaridades. El caso, que no habla de España, no dice si seré más feliz en Málaga (creo que me iré este año a vivir allá) o en Alicante (jajaja) o en Madrid o en un pueblecito de Soria (mmmmmm). Para mí, esto es muy importante, dónde vivir, qué hacer con el envase de yogur que tenemos sobre la mesilla, a quién follarse cualquier día de la semana. Hay gente que necesita hospitales cerca (yo mismo), buenas escuelas para sus hijos y guarderías (yo no), bonitos parques, jardines, etc. Nuestro (mi) desconocido autor lo dice todo con detalle, dice cosas tal que: “Además del estado de nuestra economía y de nuestra vida profesional, el lugar donde decidimos vivir también puede determinar en gran medida lo felices que somos en nuestra vida personal. Dónde vivimos determina a quién conocemos y cómo, además de las oportunidades de pasar tiempo con los seres queridos. Además de la especialización económica y cultural, la fuerza de concentración ha dado lugar a la concentración de tipos de personalidad. Distintos lugares se adaptan mejor a distintos tipos de personalidad. Puede que alguien que se siente plenamente realizado en Manhattan no se sienta a gusto en Boise, Idaho, y viceversa. Llegar a entender qué lugar encaja mejor con la propia personalidad debería ser una de las tareas más importantes en la lista de deberes de todo el mundo”. En el libro también se le da mucha importancia a la estética, que no es tratada como un lujo sino como una necesidad, pues para poder ser felices de verdad queremos y necesitamos más. No conozco a nadie que quiera vivir en un lugar feo y sin encanto, conozco gente a las que eso les da más o menos igual, pero la mayoría, preferimos fachadas cuidadas, calles limpias y bien asfaltadas, zonas verdes… aunque el concepto de lo que es bello depende de cada uno, claro. También hay que ser consciente de lo que encaja mejor con el estilo de vida de cada individuo y con la fase vital en la que nos encontramos, que para Richard Florida se resumen en tres: 1) Nada más salir de la universidad, 2) cuando tenemos hijos y 3) cuando éstos se independizan y nos dejan tranquilos. Por supuesto, hay ciertas comunidades que tienden a fomentar la creatividad. Por ejemplo, Alicante no fomenta la creatividad, Alicante es una mierda que no fomenta más que el sudar en verano como un cerdo y aburrirse como un tonto en invierno y pasear por la playa, claro, mirando edificios que han sido dispuestos sobre el terreno sin ningún sentido, como si una máquina que cagara edificios hubiera pasado por aquí y zas, aquí suelto uno, aquí otro, este sale alto y estrecho, este bajito y blanco, aquí dejo un solar, aquí cago otro edificio más alto que el primero y más feo si cabe y así por toda la costa y por toda la ciudad, urbanismo atroz, algunas palmeras, un casco antiguo minúsculo y en ruinas y una actividad cultural propia de cualquier ciudad dormitorio. Esta capital de provincia está pensada para que los madrileños y algunos alemanes y noruegos pasen las vacaciones y poco más. Por lo tanto, afirmo rotundamente que esta ciudad no está hecha para mí ni para nadie con un mínimo de inquietudes. Aunque me veo en la obligación de advertir que, si bien yo no aprovecho del todo la poca oferta cultural que ofrece la ciudad, no por ello voy a dejar de quejarme, ya que la clave está en la sensación de poder elegir, saber que hay un montón de cosas que puedes hacer, aunque decidas quedarte luego en casa, pero aquí sólo hay sota caballo y rey. Muy triste. Y todo esto que escribo sin párrafos lo hago para aclarar y aclararme. Nothing Hill tiene algo que me gusta mucho, el barrio, la ciudad. Estamos en Londres, nuestro protagonista es relativamente feliz, lleva una vida tranquila en una pequeña casa con la fachada azul y trabaja en una modesta librería especializada en guías y narrativa de viajes. Le envidio. El barrio tiene un encanto muy sugerente, la vida tranquila de este tipo está llena de vida propiamente dicha, soy un defensor de la vida rutinaria pero enriquecida por uno mismo y por las mil pequeñas cosas que la completan, los capuchinos que se toma con su compañero, las conversaciones, las listas de los 150 mejores libros de la literatura universal que elaboras mientras te tomas el café con tu compañero de trabajo, una buena película, algunos bares con chicas, esos árboles, el barbero, el olor a fritanga de la hamburguesería, la vida que pasa corriendo por los puestos de frutas, un buen hotel, 300 exposiciones a la semana, una cámara de fotos que te acabas de comprar, el último capítulo de House, de Anatomía de Grey, el paseo de tu casa al trabajo y del trabajo a tu casa. En la película Tienes un e-mail pasa lo mismo. Una casa acogedora en un precioso barrio de New York, no muy lejos del trabajo, que también es una librería. La protagonista también es dueña de la librería, como en Nothing Hill, vive en un buen sitio, en una gran ciudad llena de estímulos que están ahí, para el que los quiera, puedes cogerlos o dejarlos, pero te alimentan como el aroma de un buen estofado o del café recién hecho por las mañanas en tu taza de porcelana con el logo de Starbucks. No quiero pasarme la vida viviendo emociones fuertes, me gusta escribir y meditar sobre qué escribir, me gusta observar, pensar, aburrirme un poco, leer, viajar puede ser útil, claro, ver otras culturas ayuda a conocerte, a centrarte, pero no es imprescindible, ése no es el objetivo. El objetivo es YO. Y yo, lo que quiero, es vivir en una gran ciudad llena de estímulos y de gente que haga cosas y tenga ideas y ganas de hacer esas cosas que hace o dice que va a hacer. No quiero más bikinis, no quiero más descapotables, quiero darle los buenos días a una niña al abrir la puerta de mi librería a las 10 de la mañana, tomar un café a la vuelta de la esquina, y que la ciudad esté llena de encanto, de barrios bonitos, antiguos, con vida, con sabor, con historia. Quiero sentir que vivo en algo más que una ciudad prefabricada.

Continuará.

9 comentarios:

JulietValery dijo...

Uy. Me gustas un montón. Me parece sumamente interesante la manera en que me interesa lo que te sucede y a veces interesa, sin saber casi nada interesante de ti. Te seguiré.

Anónimo dijo...

mmmmm qué interesante...

:-)

DTB

Anónimo dijo...

Quimeras, todo lo que dices o sientes son quimeras, Alicante es Alicante donde tienes tu trabajo, Madrid es Madrid, donde tambien lo tuviste, y Malaga tambien sera Malaga, donde trabajaras, ....toda la vida trabajando...Paris es Paris, y tambien lo conoci trabajando, asi que tienes delante de ti un futuro donde siempre encontraras defectos en el lugar que te encuentres.
---Se mas positivo...no todo es follar....tambien lo es la relacion familiar ¿tu la tienes por casualidad?, o pasas tambien de tu familia ademas de Alicante?

Anónimo dijo...

soy positivo, muy positivo, por eso sé que no todo es trabajar aunque precisamente yo me estoy abriendo camino con mi trabajo (y en mi trabajo nadie me regala nada) y como voy pudiendo también en mis estudios.

Yo no mentaría las relaciones familiares, que todos tenemos defectos aunque no siempre queramos darnos cuenta.

Y mis impresiones respecto a las ciudades en las que vivo, a poco que se tenga un poco de sensibilidad e inquietudes artísticas, deberían ser consideradas como algo más que quimeras. A mi no me llena ir a la montaña, aunque comprenda sobradamente que pueda ser importante para otros, sin embargo parece que otros no entienden que a los demás nos llenen o importen otras cosas.

DTB

crea_tu_mentira.livejournal.com dijo...

Málaga en mi niñez y adolorciencia era un poco como describes Alicante, un desierto cultural en el que había inventarse oasis para no morir de inanición mental.

Crea tu mentira vuelve a dar pasitos con textos pertenecientes a "Capital", la novela autista, así que si te aburres ya sabes, creo que todavía está en tu lista de links, descendiendo peligrosamente hasta segunda B.

Un abrazo

Anónimo dijo...

A mí me gusta.

GK

Anónimo dijo...

Las ciudades no son mas que reflejos de su momento mas esplenderoso en el pasado. Paris refleja los años 60 en un espejo del siglo XVIII, NY los años 80 en un retrovisor de los anyos 30, los recuerdos de los años 50 se aguantan en Roma con ladrillos medievales, etc.

Alicante tenia un reflejo de estos, pero se lo borraron. Los años 30 se paseaban en callejuelas con impertinentes curvas y alturas del siglo XVI.

No te has preguntado nunca como es posible que una ciudad aparentemente apagada como Alicante tiene casi 400 mil habitantes? A mi ciudad no la han hecho en seis dias, aunque solo veas zurullos urbanisticos de espaldas al mar, cosa que estoy de acuerdo contigo; pero estas cagadas no son mas que una forma chapucera de esconder nuestro legado. Te doy una pista, los alicantinos que hablan en valenciano tienen una frase popular que dice "de fora vindran i de casa et tiraran". Por algo sera.

Rain dijo...

DTB, movilizaste voces... Tú y las ciudades. Fogonazo en las superestructuras urbanas. Y que venga el loco amor profundísimo, eh.
Abracillo y desayuno por aca :)

Rain dijo...

Y la errata se deslizó:
acá.

Porque aca, no. Acá. :)