martes, 29 de septiembre de 2009
sopa de fideos chinos, brecol salteado con salsa de soja y revuelto de pimiento rojo con huevo, pan, vino y postre
lunes, 28 de septiembre de 2009
Krönungsmesse
domingo, 27 de septiembre de 2009
en directo
jueves, 24 de septiembre de 2009
me meo
miércoles, 23 de septiembre de 2009
ultrajodidamente
martes, 22 de septiembre de 2009
RAZA BLANCA MIS COJONES
coñoya
lunes, 21 de septiembre de 2009
por encima de los ojos
si soy más feliz me desintegro
domingo, 20 de septiembre de 2009
a present para mí

sábado, 19 de septiembre de 2009
myelectricbook

jueves, 17 de septiembre de 2009
LA ÉPOCA MÁS FELIZ DE TU VIDA 1
miércoles, 16 de septiembre de 2009
LA CASA DE LAS PALABRAS
Esta mañana escribí el post número 100. Mi post nº 100 se ha titulado 2046. ¿Cómo se titulará mi post 2046? ¿100? Me gusta contar lo que estoy escuchando o viendo en el momento de escribir, me gusta ubicarme en el texto, reencontrarme, mirar a un lado y a otro para decir, ah, estoy aquí, es esto el mundo, es la vida. Suena el Réquiem de Verdi, estoy en el salón enorme de mi nueva casa, a partir de hoy dejaré de llamarla nueva casa, la llamaré la casa de las palabras. Eso es. Estoy en en el salón de LA CASA DE LAS PALABRAS. Tenemos 12 balcones y vamos a poner carteles en todos ellos con frases y palabras para que la gente que pase por la calle pueda leerlos, algo del estilo de La Casa Encendida de Madrid, que tenía su fachada llena de citas de Rayuela. Sí. De aquí a la cocina hay por lo menos 50 metros de distancia, 3 dormitorios y dos cuartos de baño. Me gusta lo que veo. Es decadente, me gusta la cocina, un escritor necesita una cocina como esa, vieja, una cocina venida a menos, pero que en su momento seguro que fue esplendorosa. La casa en sí huele a eso. Esto es la decadencia. Tengo una botella de agua mineral a mis pies. De vez en cuando dejo de teclear y bebo. Oigo la fuente de la plaza de las putas. Hoy me han ocurrido muchas cosas. He comido con Antonio Sempere, y hemos lamentado no tener a mano una grabadora porque la conversación, su conversación, era para grabarla. Joder, cuánta sabiduría, cuánta vida bien pensada, cuánta experiencia en esa risa. Hemos ido a darnos un homenaje a un restaurante muy cool, porque nosotros lo valemos, y luego café y visita de rigor a la fnac, porque un escritor no puede vivir sin música ni cómics. Y sin follar. Mi intención era escribir, destilar, esa conversación con Antonio, pero no me siento capaz, no ahora. Tal vez hace 4 horas sí, pero el tiempo pasa y pasan cosas y ahora ya lo tengo todo a flor de piel y para hablar de las cosas que habla Antonio hay que rascar dentro. Tal vez mañana. Tal vez nunca. La vida no es el tiempo que tenemos por delante, sino el que nos va quedando por detrás. No vivimos más, vivimos menos. Antonio ha entrado en mi vida para quedarse. Tenemos un salón que pide a gritos reuniones familiares. Mi familia en Alicante son mis amigos. He estado imprimiendo cosas para gestionar la matrícula de la facultad, voy a matricularme de 2 ó 3 asignaturas. Mejor eso que nada. Siento que este texto no fluye, no avanza, estoy escribiendo a trompicones y así lo mejor que puede hacer uno es dejar de escribir y cenar una ensalada y una pizza. Mili ha preparado pizza y ensalada. También he visto el partido de España de baloncesto. Luego conversación con Mirín durante varias horas, varias mujeres han pasado por delante, no de nosotros, sino de la conversación. Y Tere, digo Mili, llega luego y se une a la charla, antes pregunta recatada que si es charla de tíos o se puede unir, es charla de tíos, contesto yo, por eso eres más que bienvenida, y es que, en este piso, no somos 3, realmente somos 6, 3 tíos y 3 tías, porque no tenemos género, porque hablamos de todo, porque nos ponemos románticos, sensibles, hablamos de llamadas que no llegan y de comidas de coños o de pollas mientras unos se pintan las uñas y otros no.
2046
martes, 15 de septiembre de 2009
espinete
lunes, 14 de septiembre de 2009
cuarto menguante
viernes, 11 de septiembre de 2009
a ghost is born
Es algo así como lo que digo ahora o escribo aquí, bebes café lees algunos blogs y surge, crece, nace, lo que sea, una necesidad de escribir, escribiría un poema, pero me da pereza, para poematizar hay que prepararse (me levanto a cerrar las puertas de la terraza y la puerta trasera de la cocina, enciendo el aire acondicionado, joder, no es que haga excesivo calor pero estoy sudando) y no me siento preparado, ni necesitado, joder, dejemos de escribir por unos meses me digo mirándome en el reflejo de la pantalla del portátil, que es un mac. Amo, adoro, quiero, deseo a mi Mac, me excito tocando sus aristas, sus bordes redondeados, es blanco, suave, brillante, es moderno y resiste lo que le echen. Soy escritor gracias a él, y bebo agua. Acabo de pasar al i-pod algunas canciones de Wilco, lo escuché hace años y no me gustó, pero voy a darle otra oportunidad, mis gustos han evolucionado, han mejorado, mis gustos ahora me gustan más, yo me gusto más, aunque ya no se me marcan los abdominales y el hígado me habla y hoy he cogido frío por dormir destapado y medio en bolas, esta mañana he buscado mis inhaladores, hacía algo así como un año que no los necesitaba, pero me costaba respirar, tenía los bronquios cerrados, y ahora me duele un poco el pecho, pero como no tengo fiebre (me he tomado la temperatura 2 veces) ni me duele la cabeza, prefiero pensar que sólo es que he cogido frío, anoche en el cine ya me encontré un poco espeso. Ayer fui con Antonio al cine, vimos dos películas seguidas, a la segunda peli se unió Sergio. Vimos Hazme reír y Enemigos públicos, la primera me gusto bastante, a Antonio no, la segunda no me gustó casi nada, a Antonio tampoco, a Sergio le gustó bastante. Sé que lo que estoy escribiendo hoy es muy interesante, lo sé, lo sé, soy consciente, estas cosas cambian el mundo. Hoy he leído en el blog de AFM una entrevista a Antonio Luque (Sr. Chinarro) que salión en EP3, corto y pego un trocito maravilloso que habla de mí mejor que yo:
EP3. ¿Qué está leyendo ahora mismo?
A. L. Apenas leo, tampoco escucho mucha música. ¡No me da tiempo a todo!
EP3. Pero ¿qué hace?
A. L. Cocino, limpio, miro al mar, me baño en él, llamo guarros a mis conciudadanos, me peleo con el del banco, respondo el correo, hago canciones, trato de sacar las cartas del buzón (no tengo la llave), me hago sangre la mitad de las veces, y ¡sólo para sacar facturas!
EP3. Para escribir así tiene que haber leído, y mucho. ¿Cuáles son sus lecturas?
A. L. Leí bastante cuando era un veinteañero. Luego lo dejé. Me estaba pasando como al Quijote con sus libros (lo sé por los dibujos; aún no he leído el Quijote). ¡Y yo tenía el barbero cerca! Total, que Proust, Kerouac, Balzac, Kafka, lo que caía en mis manos.
Llega una edad, o un momento, en que hay cosas que dejas de hacer, o que haces menos, llega un momento en que un millón de cosas te la sudan porque aprendes o desaprendes y te das cuenta que tu vida no va a mejorar por el hecho de saber quién cojones es fulanito que acaba de sacar noséquéputodisco o qué hostias dice ahora Rajoy de Zapatero. Rajoy es un tío con barba, Antonio Luque también, Rajoy dice que el PSOE no sabe gestionar la crisis que da palos de ciego, etc. Antonio Luque dice que cocina, limpia, mira al mar, y prefiere Mortadelo a Lorca. A mí, me interesa más lo que dice Antonio Luque que lo que dice Rajoy, o Zapatero (todos los ciudadanos, con talante, normalidad, seguridad, blablabla), me interesa porque Antonio Luque soy yo en cierto modo. No digo que las decisiones del gobierno no vayan a afectarme, claro que lo hacen, pero en un plano más abstracto, aunque en cierto modo de manera muy concreta. Fíjate si me afecta que o me doy prisa en aprobar las 6,5 asignaturas que me quedan o mi carrera desaparecerá debido a las decisiones del gobierno y no podré licenciarme. Sin embargo, eso no influye en mi manera de abrir los ojos y parpadear ante las bolsas de basura que acumulo en la terraza de la cocina hasta que decido tirarlas todas a la vez, por pereza, porque soy un guarro, por lo que te de la gana, joder. Eso no tiene nada que ver con la sensación del bañador húmedo rozándome el escroto y los rayos del sol alterando de algún modo la melanina de mi piel cuando me tumbo de 14 a 15 h en el césped cerca de la piscina con forma de trébol mientras busco hormigas alrededor de mi toalla de color azul. Bebo agua, me hago pis, Wilco sigue pareciéndome un coñazo (salvo Hummingbird, que empieza a sonar ahora, y me gusta).
miércoles, 9 de septiembre de 2009
i-Phone
Quiero comprarme un i-phone, es posible creer, despertar, escuchar música, tener ganas de repente de tomar el sol. El contexto, el marco, la enumeración de los objetos: sentado en un sillón, aire acondicionado, café con leche, donettes, tostadas, banda sonora de el cartero de Neruda, descalzo, sin duchar, siendo feliz. Y qué más. Uno, yo, presente, servidor o servidora, anoche viendo las estrellas hasta las 3, las veo, las conozco, después de tantos años, Rigel, Aldebarán, Sirio, Vega, soy tan pequeño, me siento tan dichoso, podría morir en este preciso instante fulminado por una visión llena de hidrógeno, soy un espejo de lo que me rodea, no soy nada. NADA. Inservible, habrá que disfrutar de nuestro absurdo, de nuestra máscara, de, como dice Antonio sabio y muy querido, de este trocito de tiempo que nos ha tocado vivir, el tiempo y nuestros recuerdos que posicionamos sobre el aparador o la mesa camilla y vemos, miramos, enumeramos, decimos te acuerdas de, hubo un tiempo que, y parece mentira, habrase visto, yo sé quien eres, te vi, te deseé, te quise, cómo no querer, no desear, no ver esos dos ojos dos esos dos grandes redondos perfectos y verdes ojos dos esos dos ay cómo me duele ojos. No. La vida de nadie que soy yo, la nada que me llena y me destroza el hígado, es, cómo decirlo, a ver, tal vez pudiera resumirse en: TENGO ESPERANZA.
Hoy, esta mañana, estoy cargado de esperanza, esta tarde voy a dar una charla sobre poesía, cosas pequeñas, infraordinarias, y me la toca si nadie viene, yo quiero comunicar mi verdad, lo que me hace enseñar los dientes cuando me río como un hombre loco y vengativo pero feliz, un señor que escribe versos y que busca y que se ha enamorado tantas veces de sí mismo mirándose a un espejo por la calle e intercambiado teléfonos y correos y apretones de manos y maneras de tocar un antebrazo disimuladamente en medio de una conversación. Ah, la vida, el dolor, el movimiento, ah el teatro, ah la pesadilla o el tormento y unas chanclas nuevas para caminar kilómetros.
Parte 2
viernes, 4 de septiembre de 2009
sos un boludo
Juan Gelman Juan Cedrón Ganas otra vez de escribir y claro tac tac después de ver a Darío Grandineti en Despabílate amor y el tiempo y el amor ah el amor y los corazones dormidos y las canciones de entonces y los bailes y las primeras novias y los polvos contra el frigorífico sin que nos oiga la abuela desde el salón viendo cambiar el mundo en la pantalla y bebiendo su café con leche y con galletas.
Ganas de escribir ayer cumplí 32 años y fue un gran día en 32 años de vida y de ahoras y presentes y exámenes aquí play extras escenas otros títulos Despabílate amor y tanto libro en las estanterías para enriquecer el aire y el aquí ahora presente en estas sábanas a los pies de una persona con el pelo rizado y las tetas algo flojas que me abraza con los mismos brazos de un mismo cuerpo que nunca se repite exactamente e incapaz de levantarse a las 6 de la mañana y calzarse las deportivas y correr 20 minutos para no morir tan joven y tan aquí presente ahora tan con ganas de escribir su tercer libro.
Los folios y mi mundo los fines de semana como un adolescente follador y sin condones y la repetición de las repeticiones de las cosas repetidas en una sucesión de sucesiones de hoy ayer mañana antes de ayer o es que no te acuerdas pero entonces y escuchar música acordes maderas y metales y el aire entrando en el fuelle y saliendo vibrante de un acordeón y cuántas veces alguien se habrá tragado sin amor todo mi semen y dúmbala canalla joder y dúmbala canalla menudo desayuno porque la vida es lo único que no deja nunca de vivir.
Ganas de escribir y de orinar y de ponerme una pomada en el ojete y 2 litros de agua y excipientes necesarios para que la vida absorba y que penetre en el espacio en la cavidad hostil y en el hueco entre los dientes donde se nos queda a veces atrapado un hilillo de carne después de comer un buen filete o una hamburguesa o empanadillas de carne sentados a la mesa de plástico blanco de la terraza y otra caña camarero la vida aquí ahora presente sentado con la espalda bien erguida y un corazón que lleva 32 años latiendo.